El gobierno redujo a seis el listado de medicamentos incluidos en el programa Remediar
El Ministerio de Salud de la Nación modificó drásticamente el histórico programa de provisión de fármacos gratuitos, oficializando un drástico recorte en su cobertura. A través de la Resolución 1447/2026 firmada por el ministro Mario Lugones, el Ejecutivo nacional derogó el vademécum previo que incluía 128 medicamentos esenciales y lo sustituyó por un nuevo listado con solo seis principios activos destinados de manera exclusiva a la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
Cuáles son los fármacos que quedan y cuáles se eliminaron
La nueva nómina prioriza la hipertensión arterial, el control del colesterol y la prevención de eventos cardíacos basándose en el Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030.
• Medicamentos que permanecen en el programa: Ácido acetilsalicílico, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina.
• Tratamientos eliminados del esquema nacional: Quedaron completamente fuera de la cobertura directa de Nación la metformina (diabetes), levotiroxina (tiroides), amoxicilina (antibiótico de uso masivo), salbutamol (afecciones respiratorias y asma), anticonceptivos y antialérgicos como la loratadina.
El impacto en los centros de salud y las provincias
El programa Remediar, creado tras la crisis del 2001, abastecía a más de 8.000 centros de atención primaria distribuidos en todo el territorio argentino. Desde la cartera de Salud argumentaron que se busca «priorizar el uso de los recursos disponibles» frente al incremento de gastos en áreas complejas como la oncología. Sin embargo, la medida estipula de forma explícita que cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberán costear con sus propios presupuestos locales los tratamientos esenciales excluidos si desean sostener la gratuidad para sus habitantes.
La decisión ya encendió alarmas políticas y sanitarias, cosechando duras críticas de la oposición y de los ministros de salud provinciales, quienes advirtieron sobre el severo impacto socioeconómico en las familias y pacientes vulnerables sin cobertura médica que dependen exclusivamente de la salud pública

