P A R T E D E P R E N S A El sábado 15 de agosto se llevó a cabo la Clase N.º 6 del Curso de Formación Política 2026, organizado por el Instituto de Capacitación Política y el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires.
La jornada tuvo como eje “UNIDOS O DOMINADOS: El nuevo mapa político latinoamericano” y estuvo a cargo de Nicolás Trotta, Diputado Nacional y Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). Durante el encuentro se propuso reflexionar sobre el presente y el futuro de América Latina, en un contexto atravesado por profundas transformaciones políticas, económicas y geopolíticas, donde el debate sobre la integración regional vuelve a ocupar un lugar central. Pensar América Latina hoy implica también preguntarnos qué lugar ocupará nuestra región en el mundo que viene y cuáles son los desafíos que deberán afrontar nuestros países para construir un desarrollo soberano y con mayor capacidad de decisión. Uno de los conceptos centrales planteados durante la clase fue la necesidad de no sostener, bajo ningún punto de vista, la subordinación de la agenda argentina o latinoamericana a los intereses de una potencia o de un país en particular, independientemente de cuál sea. En este sentido, se destacó la importancia de fortalecer la integración regional, la cual no debe ser entendida solamente como una cuestión económica o comercial, sino como una herramienta política y estratégica para que nuestros pueblos puedan tener una voz propia en el escenario internacional. ¿QUIÉN VA A ESCRIBIR LAS REGLAS DEL SIGLO XXI? Otro de los interrogantes centrales de la clase fue qué países y regiones tendrán capacidad para escribir las reglas del siglo XXI y cuál será el papel de Argentina y América Latina en esa disputa. El análisis se estructuró alrededor de cinco factores considerados estratégicos: recursos naturales, tecnología, conocimiento, infraestructura e instituciones internacionales. En este escenario, América Latina posee enormes ventajas y recursos estratégicos. La región representa aproximadamente: 8% de la población mundial. 6% del Producto Bruto Mundial. 40% de la biodiversidad mundial. 30% del agua dulce del planeta. 23% de los bosques. 40% del cobre mundial. 50% del litio. Sin embargo, contar con recursos no alcanza si no existe una estrategia de desarrollo que permita transformarlos en bienestar, soberanía y oportunidades para nuestros pueblos. En ese sentido, durante la clase se abordó la brecha de inversión entre América Latina y las referencias globales, particularmente en áreas que resultan determinantes para construir el futuro: Educación: 3,8% frente al 4,7% de referencia global. Desarrollo tecnológico: 0,6% frente al 1,9%. Defensa de la soberanía: 1% frente al 2,5%.También se analizó con preocupación el proceso de desinversión en ciencia y tecnología durante el actual gobierno nacional de Javier MILEI, señalándose que el deterioro de estas áreas implica una pérdida de capacidades estratégicas para el desarrollo argentino, equiparable a la histórica fuga de cerebros, pensadores y científicos a causa de la Noche de los Bastones Largos de la dictadura de Onganía. DESIGUALDAD Y CONCENTRACIÓN DE LA RIQUEZA Otro de los ejes abordados fue la profunda desigualdad existente en nuestra región. Según los datos presentados durante la clase, el 1% más rico concentra el 45% de la riqueza, mientras que el 50% más pobre posee apenas el 0,8%. La conclusión planteada fue contundente: “Esto no es pobreza, es concentración”. También se expuso como ejemplo de esta desigualdad que un milmillonario latinoamericano puede incrementar su patrimonio en un solo día en alrededor de 491.000 dólares, mientras que un trabajador que percibe un salario mínimo necesitaría acumular sus ingresos durante 102 años para alcanzar esa misma cantidad. A esto se suma otro dato que interpela directamente las posibilidades de movilidad social: el 53,8% de las personas más ricas de América Latina heredaron su riqueza. De esta manera, se puso en discusión cómo las condiciones de origen continúan siendo un fuerte condicionante para el desarrollo y el porvenir de las personas: la cuna en la que se nace sigue determinando, en gran medida, las oportunidades que se tienen a lo largo de la vida. El desafío, entonces, no es solamente generar crecimiento económico, sino construir sociedades más justas, donde el origen social no determine el destino de las personas. UNA AMÉRICA LATINA UNIDA PARA DECIDIR SU FUTURO Como síntesis del encuentro, quedó planteada la necesidad de que América Latina abandone definitivamente un lugar subordinado y participe activamente de las decisiones que definirán el mundo de las próximas décadas. Porque nuestra región cuenta con recursos naturales, biodiversidad, agua, energía, minerales estratégicos, conocimiento y una enorme capacidad humana. El desafío es transformar esas ventajas en soberanía, desarrollo y bienestar para nuestros pueblos. Como se expresó durante la clase: “Latinoamérica debe estar sentada en la mesa donde se toman las decisiones de hacia dónde va el mundo… o volveremos a ser parte del menú”. Desde el Partido Justicialista de Tres Lomas valoramos estos espacios de formación y debate político, fundamentales para fortalecer el pensamiento crítico, la participación y la construcción colectiva de una Argentina integrada a una América Latina unida y soberana. El futuro será latinoamericano o no será.

